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Mar, Abr
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Municipio de Monterrey inicia demolición de jardineras que “entorpecen” la movilidad vehicular

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Retira jardinera de pacificación de tránsito en el centro de la ciudad.  

 

Monterrey, México.-  Media hora después de que el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza encabezara el retiro de esta infraestructura utilizando un taladro mecánico, en una acción que replica intervenciones recientes en otros puntos de la ciudad, llegamos a documentar la intervención en la intersección de Ocampo y Escobedo, en el Centro de Monterrey, informó la asociación civil Pueblo Bicicletero.

 

Lo que se observa es claro: aún con el área delimitada con conos naranjas, ampliando incluso el espacio original de la jardinera, los vehículos, incluidas camionetas, realizan las maniobras sin dificultad y, en varios casos, a velocidades considerables, sin respetar el cruce peatonal.

La evidencia contradice la justificación de estas intervenciones. La infraestructura retirada no era ornamental. Formaba parte del diseño de la intersección para reducir la velocidad vehicular mediante giros más cerrados y proteger a las personas.

Su eliminación incrementará el radio de giro y favorecerá mayores velocidades, en detrimento de la seguridad peatonal.

No se trata de un hecho aislado. En días recientes, el Municipio ha intervenido de forma similar otros espacios: la demolición de reductores de velocidad en la rotonda de Colosio y No Reelección, y la eliminación de la plaza peatonal bajo el Arco de la Independencia. Este último espacio había sido rehabilitado hace apenas ocho meses con una inversión pública de 20 millones de pesos.

Estas decisiones ocurren en la ciudad con mayor siniestralidad vial del país. Tan solo en 2024, 94 personas peatonas murieron en la Zona Metropolitana de Monterrey, lo que representa el 44% de todas las muertes por hechos de tránsito.

La normativa nacional es clara. Tanto la NOM-004-SEDATU-2023 como la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial establecen que el diseño de las calles debe priorizar la seguridad de las personas sobre la fluidez vehicular. Estas intervenciones van en sentido contrario.

La evidencia está a la vista. La pregunta es qué se está priorizando en la ciudad, y a quién.